¿Cuándo fue la última vez que le brindaste a tu minisplit la atención que merece?
Con las variadas condiciones climáticas que enfrentamos, el mantenimiento adecuado no es solo recomendado, sino esencial.
¡Sigue leyendo para descubrir cómo hacer que tu minisplit funcione como nuevo y disfrutar del confort climático en tu hogar!
Para los diversos climas y estaciones, el aire acondicionado minisplit se ha vuelto un compañero indispensable para mantener nuestro hogar a la temperatura perfecta. Sin embargo, requiere de nuestra atención para seguir cumpliendo su función de manera eficiente. En los siguientes pasos, exploraremos el método utilizado por los técnicos para limpiar el evaporador, asegurándonos de que nuestro minisplit siga siendo un aliado fiable, proporcionando el confort que anhelamos.
1. Revisar el estado del equipo
Antes de sumergirnos en la limpieza del evaporador, es fundamental realizar una inspección detallada del equipo. Esta evaluación no solo nos ayudará a identificar posibles defectos pre-existentes, sino que también nos permitirá conocer mejor el estado general del minisplit. Algunas consideraciones para llevar a cabo esta revisión:
- Inspección visual y auditiva. Observar la unidad interior del minisplit en busca de señales evidentes de desgaste, corrosión o daños físicos. Así como cualquier ruido inusual durante el arranque y el funcionamiento normal, tales como golpeteos, zumbidos excesivos o vibraciones que puedan indicar problemas subyacentes.
- Verificación de funciones. Asegurar, desde el control remoto, que todas las funciones estén operativas. Entre ellas, los modos de enfriamiento, calefacción, velocidad de la turbina, movimiento del swing y otras funciones especiales.
- Comprobación del flujo de aire y la temperatura de salida. Una disminución significativa en el flujo de aire podría indicar obstrucciones o problemas en la turbina. Si la temperatura de salida no es fría, podría indicar posibles problemas con el sistema de conductos, falta de refrigerante o un mal funcionamiento en la condensadora, en cuyo caso sería conveniente diagnosticar antes de proceder con la limpieza.
- Revisión de posibles causas de goteo de agua. Para los casos en los que se presente algún goteo, revisar la causa más probable, entre ellas las obstrucción en los desagües, la acumulación de humedad excesiva, o incluso una fuga en el sistema de refrigeración, entre otras. En algunos de estos casos, se recomienda hacer un servicio de diagnóstico más a fondo antes de proceder con la limpieza.
2. Retirar la unidad frontal del evaporador
Inspeccionar la unidad frontal para identificar los clips de sujeción o los tornillos que la mantienen, utilizando un destornillador compatible o la herramienta proporcionada por el fabricante para aflojarlos. Estos se encuentran comúnmente en los bordes laterales o en la parte inferior de la unidad. Posteriormente retirar con cuidado la unidad frontal y sus componentes. Algunas unidades pueden requerir un leve movimiento hacia arriba, abajo o hacia los lados para liberarse completamente.
3. Desacoplar la turbina
Localizar el tornillo (llamado «prisionero») que sujeta la turbina
4. Limpiar los componente desensamblados
5. Limpiar el serpentin en la evaporadora
6. Drenar la bandeja de condensación
7. Reensamblar el evaporador
8. Encender el equipo minisplit
9. Programar un mantenimiento regular
